Inicio/Vida Digital/Amazon FBA desde cero: lo que aprendí creando mi primera marca en Amazon España
#Emprendimiento

Amazon FBA desde cero: lo que aprendí creando mi primera marca en Amazon España

Ecommerce para principiantes: mi experiencia real creando una marca con Amazon FBA, investigación de producto con Helium10, proveedores en Alibaba, primera importación desde China, PPC y errores.

8 min de lectura

Amazon FBA desde cero: lo que aprendí creando mi primera marca en Amazon España

Amazon FBA fue mi primera gran apuesta dentro del ecommerce. No llegué a este modelo porque pensara que iba a encontrar un producto mágico y ganar dinero mientras estaba en la playa, aunque esa sea la imagen que muchas veces se vende en internet.

Elegí Amazon porque era la plataforma de ecommerce más reconocida a nivel global. En 2022 estaba trabajando a medio tiempo como empleada y, al mismo tiempo, hacía proyectos relacionados con mejora de inteligencia artificial como freelancer para empresas internacionales. Sentía que quería construir algo propio y encontrar una vía más real hacia el trabajo remoto permanente.

Ahí conocí una academia especializada en Amazon Seller Central y decidí formarme antes de invertir. Mi objetivo era entender realmente cómo funcionaba el ecommerce: desde elegir un producto, contactar proveedores, importar, crear una marca y gestionar ventas dentro de una plataforma con millones de compradores.

Hoy puedo decir que Amazon FBA no fue un éxito millonario ni un camino rápido hacia la libertad financiera. Fue algo mucho más valioso: fue mi primera experiencia creando una marca propia, poniendo dinero en un proyecto real y comprobando que era capaz de emprender.

Mi experiencia

Cuando empecé a investigar Amazon FBA tenía claro que quería hacerlo con cierta lógica. No quería comprar cualquier producto porque alguien en internet decía que era el próximo producto ganador.

La formación en Amazon Seller Central me enseñó algo fundamental: antes de elegir un producto hay que entender el mercado.

Empecé utilizando Helium10 como herramienta de investigación para analizar categorías, competencia, volumen de búsquedas y estimaciones de ventas. Después de analizar diferentes posibilidades dentro del mundo de mascotas, encontré una categoría que movía millones de compras: accesorios para animales.

Ahí apareció la primera gran decisión: elegir un producto suficientemente interesante, pero que no fuera una guerra imposible contra cientos de vendedores.

Analizamos diferentes opciones: correas para perros, transportines, bolsas para residuos, redes, palos rascadores para gatos, bebederos de metal y otros accesorios. Intentaba buscar un producto que cumpliera ciertos requisitos:

  • Que no fuera demasiado frágil.
  • Que no tuviera costes elevados de transporte.
  • Que no necesitara certificaciones complejas.
  • Que tuviera una oportunidad de diferenciarse.

Finalmente elegí un bebedero para mascotas de plástico resistente, antideslizante y con un disco flotante interior que regulaba la cantidad de agua que bebía el animal. Además, quitando ese disco, podía utilizarse también como comedero.

Lo interesante era que no era un producto completamente nuevo, pero sí una variante que todavía no estaba demasiado explotada en España. Muchos comercios locales no lo tenían disponible y parecía una oportunidad para probar una nueva propuesta dentro del nicho.

La parte de proveedores fue otro aprendizaje enorme. Nunca había importado desde China antes. No tenía experiencia con aduanas, logística internacional ni términos como FOB, EXW, transitarias o diferencias entre Amazon FBA y FBM.

Contacté al menos diez proveedores diferentes en Alibaba. Muchos ofrecían productos prácticamente iguales, así que había que comparar no solo precio, sino calidad, comunicación, cantidades mínimas de pedido y condiciones.

Pedimos una muestra antes de decidirnos. El producto llegó correctamente y finalmente la producción fue exactamente como esperábamos, tanto el producto como el packaging.

Uno de los grandes aprendizajes fue entender que importar no es inmediato. Desde China hasta España pueden pasar aproximadamente dos meses, y todos tus cálculos dependen de esos tiempos: cuándo compras, cuándo llega, cuánto stock tenés disponible y cuándo empieza realmente a venderse.

Una recomendación habitual es contratar una inspección de mercancía en China antes del envío. Yo decidí no hacerlo en mi primera experiencia porque quería probar, aprender y controlar también la inversión inicial. Pensé: si otros emprendedores compran y funciona, ¿por qué mi proveedor iba a fallarme?

Hoy creo que depende mucho del producto. Si hablamos de electrónica, baterías o materiales delicados, probablemente sea una inversión mucho más necesaria. En mi caso salió bien, pero entiendo perfectamente por qué muchos vendedores prefieren tener esa tranquilidad.

Cuando finalmente el stock llegó a Amazon España fue uno de esos momentos donde el proyecto dejó de ser una idea y se convirtió en algo real.

Recuerdo revisar todos los días el seguimiento del transporte:

  • Ahora está en aduana.
  • Ahora salió del puerto.
  • Ahora llegó al almacén de Barcelona.

Y cuando Amazon recibe tu mercancía ocurre algo que no imaginaba al principio: distribuyen tu stock entre diferentes centros logísticos para poder entregar más rápido. De repente tu producto estaba repartido entre almacenes de Valencia, Málaga, Cáceres, Bilbao e incluso Portugal.

Ahí entendí que ya no era solamente subir un producto a Amazon. Había todo un ecosistema detrás.

Información práctica

Lo que aprendí haciendo Amazon FBA desde cero:

  • Investigación de mercado: antes de comprar cualquier producto necesitás validar que exista demanda real. Herramientas como Helium10 ayudan a analizar categorías, competencia y oportunidades.
  • Elección del producto: no busques solamente algo que venda. Buscá algo donde puedas competir. El tamaño, peso, materiales, posibilidad de roturas y requisitos legales pueden cambiar completamente la rentabilidad.
  • Proveedores: Alibaba fue mi principal plataforma para encontrar fabricantes, pero contacté varios proveedores antes de decidir. Pedir muestras es imprescindible antes de hacer un pedido grande.
  • Importación: la logística internacional requiere paciencia. Entre producción, transporte, aduanas y recepción en Amazon pueden pasar semanas o meses.
  • Amazon Seller Central: crear una cuenta y vender no es simplemente subir fotos y esperar compradores. Amazon revisa documentación, políticas, métricas de salud de cuenta y requisitos específicos.
  • Lanzamiento: las primeras ventas fueron una de las etapas más intensas. El objetivo inicial era conseguir ventas suficientes durante los primeros días para demostrarle al algoritmo que el producto tenía demanda y empezar a ganar posicionamiento orgánico.
  • PPC: cuando un producto empieza a funcionar aparecen competidores rápidamente. Ahí entran las campañas publicitarias de Amazon, donde tenés que controlar presupuesto diario, palabras clave y rentabilidad.

Lo bueno

Lo mejor de Amazon FBA fue todo lo que aprendí.

Pasé de no saber nada sobre importaciones a entender proveedores, logística internacional, publicidad dentro de marketplaces, creación de marca y análisis de datos.

Además, fue la primera vez que vi un producto creado por mí aparecer delante de compradores reales. Ver una venta de alguien que no conocías, desde otra ciudad de España, fue una sensación difícil de explicar.

Amazon FBA también me confirmó algo importante: podía construir algo propio. Aunque el resultado económico no fue el esperado, la experiencia cambió mi forma de verme como emprendedora.

Lo difícil

La parte más difícil no fue encontrar un producto. Fue entender que Amazon tiene una complejidad enorme detrás.

Uno de los momentos más estresantes fue cuando Amazon suspendió mi cuenta justo cuando el producto estaba llegando a los almacenes. Eso significaba tener stock almacenado, pagando costes diarios, pero sin poder vender.

Me acuerdo perfectamente porque ocurrió durante un viaje a Argentina con mi pareja. Teníamos organizado visitar las Cataratas del Iguazú y ver a mi familia, pero yo estaba haciendo videollamadas intentando resolver la suspensión con Amazon.

En ese momento pensé: yo creía que cuando el producto llegara simplemente se iba a poner a la venta. Pero no era así.

Amazon tiene protocolos muy estrictos:

  • Documentación fiscal.
  • Imágenes correctas.
  • Políticas de producto.
  • Salud de cuenta.
  • Requisitos de vendedor.

Además, mi situación fiscal como autónoma en Canarias agregó complejidad porque las islas tienen una particularidad: aunque soy residente española, Canarias no forma parte del espacio económico europeo a efectos de IVA europeo.

Aprendí que cuando emprendés sola necesitás saber buscar información, hacer preguntas correctas y muchas veces resolver problemas por tu cuenta.

Mi recomendación honesta

Si alguien me pregunta hoy si recomiendo Amazon FBA, mi respuesta sería: depende.

No lo recomiendo como una forma rápida de ganar dinero. No es subir un producto y esperar ventas automáticas.

lo recomiendo para alguien que quiera aprender ecommerce de verdad y esté dispuesto a estudiar, invertir tiempo y asumir que puede equivocarse.

Mi mayor aprendizaje fue entender que emprender no siempre significa conseguir resultados económicos inmediatos. Amazon FBA no fue rentable para mí, pero fue el proyecto que me dio la confianza para decir: soy capaz de crear algo desde cero.

Si volviera al día antes de invertir, me diría: Confiá más en vos misma y disfrutá más el proceso. Intentá hacerlo sin tanto miedo.

Preguntas frecuentes

Si estás evaluando diferentes modelos de negocio online y querés conocer experiencias reales antes de invertir, en EspecialistaDigital compartimos herramientas y aprendizajes sin humo.

Conocé EspecialistaDigital →

Seguí leyendo