Vivo gratis en Zagreb cuidando mascotas: mi experiencia real con housesitting
Cómo es vivir dos meses en Zagreb sin pagar alojamiento gracias al petsitting con TrustedHousesitters: rutina diaria, aprendizajes y cómo empezar.
7 min de lectura
Pasé dos meses completos en Zagreb, la capital de Croacia, con mi pareja, sin pagar un solo alquiler. No fue magia ni un golpe de suerte puntual: es la forma de viajar que elegimos hace tiempo y que sostenemos en varias de nuestras estancias largas, gracias al housesitting (o petsitting, en este caso específico) a través de TrustedHousesitters.
La idea central es simple de explicar aunque al principio suene raro: familias o personas que se van de viaje necesitan a alguien de confianza que se quede en su casa cuidando a sus mascotas mientras no están. A cambio de ese cuidado, te quedás viviendo gratis en esa casa durante todo el tiempo que dure la estancia.
En mi caso, en Zagreb, eso significó dos meses en un lugar real, con rutina, con mascotas a las que les agarré cariño, sin la presión de estar pagando alojamiento día a día como en un hotel o un departamento turístico.
Quiero contarte cómo fue la experiencia real de este tipo de estancia larga: qué hacía en el día a día, qué aprendí viviendo así, y por qué se volvió una pieza central de cómo entiendo el nomadismo digital.


Mi experiencia
Llegué a Zagreb a través de una asignación de housesitting conseguida en TrustedHousesitters, la plataforma que conecta a dueños de mascotas y casas con personas dispuestas a cuidarlas mientras viajan. El proceso para conseguir esta estancia implicó armar un perfil confiable (con referencias, verificación de identidad y una buena presentación de quién soy y qué experiencia tengo cuidando animales), y después postularme activamente a esta asignación en particular. El intercambio con los dueños de esta casa fue súper fluido desde el principio: todavía estábamos en Valencia cuando tuvimos la entrevista. Les escribimos directamente un mensaje contándoles nuestro interés y nuestro planning de viaje, y a partir de ahí se armó una charla en inglés (los dueños son de Estados Unidos) en la que nos contaron las necesidades puntuales de Peanut, uno de los gatitos. Lo que más nos ayuda en estas conversaciones es preguntarles por su viaje —adónde van, qué planes tienen— y contarles que nuestra intención es simplemente estar trabajando desde casa y hacerles compañía a sus mascotas; ese intercambio genuino, más que cualquier CV de housesitting, es lo que termina generando la confianza real.
Ahí cuidábamos a dos gatos, así que mi rutina diaria no giraba en torno a paseos como pasaría con un perro: trabajaba todo el día desde una de las habitaciones, y uno de ellos, Peanut, se acercaba cuando quería mimos, se subía un rato y después seguía acompañándome desde un costado a su propio ritmo.
El resto del día lo organizaba como en cualquier otra ciudad donde trabajo de forma remota: bloques de trabajo enfocado, tiempo para explorar la ciudad, y con mi pareja tratábamos de ir al gimnasio todos los días — fue el único ritual fijo que nos armamos ahí.
Lo que más aprendí en esta estancia larga, comparado con estadías más cortas en otros países, es que quedarte dos meses en un mismo lugar te cambia completamente la relación con la ciudad: dejás de ser turista casi de inmediato y empezás a tener rutinas propias, cafés favoritos, un supermercado de cabecera.
Y en lo personal, esta estancia me dejó algo que no esperaba: siempre me consideré más de perros que de gatos, y después de dos meses con Jerry y Peanut entendí el cariño tan particular que da un gato, más independiente pero igual de real.


Información práctica
Cómo funciona el housesitting con TrustedHousesitters, en la práctica:
- Te suscribís a una membresía anual en la plataforma (hay distintos planes según si querés solo cuidar casas, solo ofrecer tu casa para que la cuiden, o ambas cosas).
- Armás un perfil completo: presentación personal, experiencia previa con mascotas, referencias de otros dueños o de contactos que puedan avalarte, y en algunos casos una verificación de identidad.
- Buscás asignaciones (sits) disponibles en el destino que te interese, filtrando por fechas, tipo de mascota y duración de la estancia.
- Te postulás explicando por qué sos una buena opción para esa familia y esas mascotas en particular; muchas veces hay una charla previa por videollamada antes de confirmar.
- Una vez confirmada la asignación, te quedás en la casa cuidando a las mascotas durante todo el período acordado, sin pagar alquiler por ese alojamiento.
- El ahorro real está en no pagar alojamiento durante toda la estancia (en mi caso, dos meses completos en Zagreb), lo cual en destinos con costo de vida más alto que el promedio latinoamericano representa un ahorro grande frente a alquilar un departamento turístico o pagar un Airbnb por el mismo período.
- Importante: esta modalidad no cubre gastos de comida, transporte ni ocio — esos corren por tu cuenta como en cualquier viaje. Lo que cubre es específicamente el alojamiento.
- Uso mi propio enlace de referido a TrustedHousesitters, que da 25% de descuento en la primera membresía; te ayuda a vos a arrancar más barato y a mí a seguir sosteniendo este blog.


Lo bueno
El ahorro en alojamiento es enorme, especialmente en estancias largas como esta de dos meses en Zagreb, y probablemente cubra varias veces el costo de la membresía anual con una sola asignación así.
Además, vivís la ciudad de una forma mucho más real que como turista de paso: tenés una casa, una rutina, y en muchos casos terminás encariñándote de verdad con las mascotas que cuidás. Es compatible al 100% con el trabajo remoto, porque las tareas de cuidado no ocupan toda la jornada.
Lo difícil
No siempre hay asignaciones disponibles en el destino y las fechas exactas que te gustaría, así que exige cierta flexibilidad de planes. Cuidar mascotas es una responsabilidad real, no un detalle menor: si algo sale mal con el animal durante tu estancia, es tu responsabilidad manejarlo de la mejor forma posible, y eso puede generar estrés si no tenés experiencia previa con mascotas.
Además, hay que armar un perfil confiable desde cero la primera vez, lo cual lleva tiempo y a veces implica no conseguir tu primera asignación de inmediato.


Si te gustan los animales y buscás una forma real de reducir el gasto más grande de cualquier viaje largo (el alojamiento), el housesitting con TrustedHousesitters es, en mi experiencia, una de las mejores herramientas del nomadismo digital.
Mi consejo es que arranques con perfil completo y honesto, que apliques a varias asignaciones en paralelo (la competencia por los destinos populares es alta), y que entiendas que esto es, ante todo, un compromiso de cuidado real, no solo alojamiento gratis.
Preguntas frecuentes
Recursos y enlaces mencionados
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