Un mes cuidando un beagle en Rheinfelden, frontera entre Alemania y Suiza
Mi mes de housesitting cuidando un beagle en Rheinfelden, del lado alemán, justo frente al río Rin y a la frontera con Suiza, a través de TrustedHousesitters: cómo conseguí la postulación y cómo se arma la rutina.
6 min de lectura
De todos los sits que hice a lo largo de estos años como nómada digital, hay uno que quiero contarte en detalle: pasé un mes entero cuidando un beagle, en Rheinfelden, del lado alemán, justo frente al río Rin y a un paso de la frontera con Suiza. No es solo un lugar hermoso para vivir un tiempo, es también una lección sobre lo que significa hacerse cargo de la rutina de otro ser vivo en una zona que no es la tuya.
Llegué a este sit a través de TrustedHousesitters, la misma plataforma que uso desde hace años para viajar sin pagar alojamiento. Como en todos los casos, el trato es simple: cuidado a cambio de un techo. Nada de dinero de por medio, solo responsabilidad y confianza mutua.
Te cuento cómo conseguí esta postulación en particular —que tiene una historia que vale la pena contar— y cómo se fue armando la rutina con el beagle durante ese mes.
Mi experiencia
Esta es, de hecho, una de las postulaciones de las que más orgullosa estoy de todo nuestro recorrido en TrustedHousesitters. Cuando la vimos publicada, ya había cuatro postulantes antes que nosotros —dudábamos muchísimo de siquiera tener la oportunidad de una entrevista. Aun así, decidimos mandar el mensaje, contar nuestras intenciones y nuestra disponibilidad, y darle seguimiento con calma en vez de dejarlo ahí. Los propietarios ya tenían a esos cuatro candidatos por delante, y fuimos los últimos con los que tuvieron la entrevista. Aun así, decidieron quedarse con nosotros. Ahí entendí de verdad el poder de la conexión y de la primera impresión bien hecha, incluso a través de una pantalla: al final, la gente elige personas, no solamente perfiles con más o menos reseñas.
Por eso este sit en particular me dejó una certeza que quiero compartir: el seguimiento, la presencia y el estar disponible para conversar —aunque sientas que ya llegaste tarde a la fila— pueden pesar más que ser la primera postulación.
El marco general del sit fue este: un mes completo viviendo en una casa en Rheinfelden, del lado alemán del río Rin, cuidando a un beagle, sin pagar alojamiento, a través de TrustedHousesitters.
Ese intercambio (mi tiempo y responsabilidad, a cambio de un lugar donde vivir) es la base de todo el sistema de housesitting. Y estando literalmente a un paso de cruzar el puente sobre el Rin hacia Basilea, en Suiza —uno de los países más caros de Europa—, el ahorro y la cercanía para cruzar cuando quiero se sienten todavía más grandes.
Información práctica
Cómo se organiza en la práctica un sit de este tipo:
- La rutina diaria con un beagle (una raza conocida por ser activa y con mucho olfato) suele requerir salidas frecuentes, paseos con tiempo dedicado a explorar olores y estímulos, y bastante juego o actividad física.
- Al trabajar de forma remota durante el sit, es clave organizar el día alrededor de esos horarios de salida, dejando bloques fijos de trabajo entre paseo y paseo.
- Es importante, antes de confirmar el sit, preguntarle al propietario sobre hábitos específicos de la mascota: qué come, si tiene alguna restricción, cómo reacciona ante extraños, y cuál es su nivel de energía real.
- Rheinfelden está justo en la frontera entre Alemania y Suiza, frente al río Rin, así que además de no pagar alojamiento durante el sit, tengo Basilea (Suiza) —una de las ciudades más caras de Europa— a un paso para cruzar cuando quiero, sin vivir con esos precios en el día a día.
- Como en todo sit, conviene mantener comunicación con los propietarios durante su ausencia (mandar alguna foto o actualización), algo que genera tranquilidad de ambos lados y ayuda a conseguir una buena referencia al final.
Este tipo de sits de larga duración (un mes) son ideales para quienes trabajan remoto, porque permiten instalarse de verdad en un lugar, conocer el barrio, tener una rutina estable, en vez de estar mudándose cada pocos días como en un viaje turístico tradicional.
Lo bueno
Vivir un mes en Rheinfelden, justo en la frontera entre Alemania y Suiza, sin pagar alojamiento es una oportunidad que muy pocas formas de viaje ofrecen, y encima tenés Basilea (Suiza) a un paso para cruzar cuando quieras, sin vivir con los precios suizos en el día a día.
Además, la compañía de una mascota durante un mes entero le da un ritmo distinto al día a día, más cercano a una vida real en el lugar que a un simple paseo turístico.
Lo difícil
La responsabilidad es real: no es un paseo, es hacerte cargo de la salud y el bienestar de un animal durante un mes entero, en un país donde quizás no conocés bien los servicios veterinarios locales por si surge algún imprevisto.
También hay que organizar bien el trabajo remoto alrededor de la rutina de paseos, que con una raza activa como el beagle puede exigir bastante tiempo diario.
Si te interesa el housesitting de larga duración en zonas fronterizas con países caros como Suiza, animate: es una de las formas más genuinas de vivir en un lugar sin gastar en alojamiento, y de yapa tenés la ciudad cara al lado para cruzar cuando quieras. Eso sí, asegurate de conversar bien con los propietarios antes sobre la rutina real de la mascota, para llegar preparada y sin sorpresas.
Preguntas frecuentes
Recursos y enlaces mencionados
Algunos de estos enlaces son de afiliado: si te registrás o comprás a través de ellos, no pagás más y me ayudás a mantener este blog.
Si te gustaría vivir experiencias como esta, viajando sin pagar alojamiento a cambio de cuidar mascotas, te cuento cómo empezar.
Quiero viajar gratis con housesitting