Mi vida en Las Palmas, como remote worker
Cuatro años viviendo en Las Palmas de Gran Canaria, en la zona de Canteras, trabajando remoto a metros de la playa. Mi estancia más larga como nómada.
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De todos los lugares donde viví como nómada digital, ninguno se acerca a los cuatro años completos (2020-2024) que pasé en Las Palmas de Gran Canaria. No fue una prueba de un mes ni una estancia larga de unos meses: fue, durante ese período, mi casa real, en la zona de Canteras, a 40 metros de la playa, viviendo en pareja y trabajando remoto desde ahí.
Las Palmas tiene algo que ningún otro destino nómada que probé logró igualar: funciona los doce meses del año. No hay temporada muerta para el clima ni para la comunidad de gente que trabaja remoto, lo cual la convirtió en la base perfecta para instalarme en serio, no solo de paso.
Este artículo cuenta cómo fueron esos cuatro años: la rutina real de vivir y trabajar ahí, cómo evolucionó mi relación con la isla con el tiempo, y por qué terminó siendo mi estancia más larga como nómada digital.

Mi experiencia
Llegamos a Las Palmas justo cuando todavía se consideraba época de pandemia en muchos lugares, así que encontrarnos con una ciudad donde la gente ya circulaba con normalidad, sin restricciones de horario para salir, fue renovador. Alquilamos primero un Airbnb por una semana para acomodarnos y buscar piso, aunque seguíamos trabajando remoto esos días, así que la búsqueda tuvo que encajar en horarios bastante limitados. Aun así, esa misma semana ya teníamos visitas agendadas y nos decidimos rápido: nos ofrecían pagar lo mismo que veníamos pagando en Madrid por un piso de dos habitaciones, y nuestra única condición era que quedara cerca de la playa. Lo conseguimos, presentamos la documentación enseguida y nos aceptaron en Calle Luis Morote, que fue nuestra casa en Las Palmas durante los cuatro años siguientes.
La rutina de esos años tenía una base bastante estable: mañanas de trabajo remoto, muchas veces con la playa como primera parada del día antes de sentarme a trabajar, y las tardes repartidas entre reuniones, tareas pendientes y la vida social que se arma naturalmente en una isla con tanta comunidad internacional. La zona de Canteras tiene mucha vida y buena restauración; mi café favorito para trabajar mirando el mar era The Couple, y para café y comida en general, Regina (que tiene varias sucursales en la isla) siempre fue mi marca de cabecera.
Lo que más cambió con el tiempo fue mi relación con la isla: los primeros meses la viví casi como una vacación larga, y con los años se transformó en una vida cotidiana real, con rutinas, amigos que se quedaron y otros que se fueron. Incluso mi percepción del clima cambió, lo cual me sorprendió bastante: el primer invierno salía en pantalón corto y ni sentía que el aire fuera frío. Con el paso de los años me fui adaptando tanto al microclima de la isla (siempre entre 18 y 25 grados) que terminé sintiendo esos mismos 18 grados con viento como frío de verdad. Otra cosa que noté con el tiempo es que Canarias tiene una hora de diferencia horaria con el resto de la península, y que el canario tiene una mezcla cultural con influencia latina bastante marcada, que lo distingue del resto de España.
La isla fue cambiando también a su ritmo — los alquileres subieron bastante por la demanda de nómadas y turismo en esos mismos años.
Mi recorrido real

Información práctica
Cómo pensar una estancia realmente larga como nómada digital:
- Buscá una zona con comunidad activa si vas a instalarte por mucho tiempo: en Las Palmas, la zona de Canteras concentra gran parte de la vida nómada digital de la isla.
- Negociá el alquiler pensando en el largo plazo: un contrato de varios meses o años suele conseguir mejores condiciones que reservar mes a mes.
- Si vivís en pareja o compartís gastos, calculá el costo real por persona, no el total del alquiler — cambia mucho la ecuación de presupuesto.
- Sumate a los grupos de la comunidad nómada (Facebook, WhatsApp, meetups) apenas llegues, ahí es donde se consigue la mejor información de alquileres, coworkings y vida social.
- Tené en cuenta que los precios de alquiler en destinos nómadas populares suben con el tiempo por la propia demanda — lo que pagabas el primer año no necesariamente es lo que vas a encontrar después.

Lo bueno
Un destino que funciona todo el año elimina la presión de aprovechar la temporada, y la comunidad nómada digital de Las Palmas es de las más grandes y activas de Europa.
Vivir a 40 metros de la playa cambia por completo la calidad de vida diaria, incluso en los días de más trabajo.
Lo difícil
Una estancia tan larga también implica ver cómo cambia el lugar: los alquileres en Las Palmas subieron bastante durante esos cuatro años por la propia demanda de nómadas y turismo, así que lo que consigas hoy probablemente no sea lo mismo que consiguió otra persona hace un par de años.
El viento (calima) puede cortar la conexión de internet en días puntuales, algo a tener en cuenta si tu trabajo depende de videollamadas constantes.


Si estás pensando en una base fija como nómada digital, no solo un destino de paso, Las Palmas de Gran Canaria es de los lugares que más recomiendo por la combinación de clima, comunidad y calidad de vida.
Mi consejo es que, si podés, negocies un alquiler de largo plazo apenas confirmes que el destino te convence, porque los precios tienden a subir con el tiempo.


Preguntas frecuentes
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